Hilos e hilatura

HILOS   HILATURA. CUESTIONES


1. Antecedentes históricos del proceso de hilatura.


   El arte de hilar las fibras para formar un hilo es tan antiguo que sobrepasa las fechas históricas. Se ha comprobado la existencia de algunos tejidos de fibras naturales utilizados por el hombre de las cavernas cuando el mamut y otros animales prehistóricos todavía vagaban por la faz de la tierra. La hilatura en si no responde al descubrimiento o invención de algún hombre o época; mas bien se trata de una acumulación de conocimientos y pequeños avances tecnológicos por parte de millones de hombres, a través de miles de años de esfuerzos para encontrar la mejor forma de satisfacer las necesidades de cada día.
En Europa Centra se han encontrado algunos manojos de lino limpio listo para ser convertido en tela. Es la primera vez que aparece una tela donde es evidente que este pueblo de la nueva edad de piedra había aprendido a hacerla entretejiendo gruesas fibras de hierba. Porque los hombres, probablemente, aprendieron a tejer antes de haber aprendido a hilar, ya que había siempre hierba y fibras a mano y resultaba bastante sencillo tejerlas. Debió ser mas tarde cuando aprendieron a hilar sus hebras y a hacer con ellas telas para sus prendas de vestir y luego, empezaron a tejer el vellón de sus animales, convirtiéndolo en paño de lana.
Desde luego, cuando se inventó el arte de hilar, la lana se convirtió en el material mas útil del mundo para hacer vestidos, para la gente que habitaba en climas fríos; pero donde quiera el sol era intenso y ardiente, la gente seguía usando el limpio y fresco lino. En el antiguo Egipto era mas fino que el actual, y a los faraones los envolvían en sus firmes y suaves pliegues para sepultarlos. Algunas de estas telas, semejantes a telarañas han durado hasta hoy. En los tiempos bíblicos, ”la púrpura y el hermoso lino” eran la ropa de los reyes. En los antiguos jeroglíficos egipcios aparecen hombres y mujeres ocupados en labores de hilandería y tejeduría.

   Es en la cultura china encontramos el desarrollo de la seda como fibras. Las hebras eran tan hermosas, resistentes y lustrosas que sería la tela más hermosa que hubiera visto en el mundo. El resto resultó fácil, ya que todos sabían tejer cualquier clase de hebra hasta transformarla en tela. Y así fue descubrió el mundo la seda. La útil fibra pronto pasó a otros países, llegó a la India, Persia, y finalmente a Grecia y Roma; Cuando hizo su primera aparición en Grecia antes de Alejandro Magno valía literalmente lo que pesaba en oro porque había recorrido un largo trecho; y durante muchos siglos seguiría siendo un artículo de lujo. Porque aunque los chinos enviaban seda a otros países nunca revelaron cómo se obtenía. Guardaron el secreto sobre su valioso descubrimiento y hasta decretaron que sería ejecutada toda persona que intentara sacar del país algunos de los gusanos de seda o las semillas de la morera de que estos se alimentaban. Su cultivo llegó a España en el siglo VIII, a Sicilia y a Nápoles en el XII y a Francia en el XVII; y desde entonces la sericicultura prospera en diferentes partes de Europa, sobre todo en Francia, aunque se sigue obteniendo en el Lejano Oriente la mayor parte de la seda que se consume en el mundo.
La elaboración del hilo con ayuda del huso manual fue desarrollada por los guanes, siendo común a muchas culturas primitivas, y perdura hasta nuestros días como la primera y más elemental técnica de hilado. Según los historiadores en el antiguo Egipto y en la India, varios siglos antes de la era común ya se empleaba un huso suspendido, que se hacia girar como un trompo en la mano del hilandero, y al dejarse caer, estiraba y torcía las fibras.

   Entre las ruinas de las antiguas civilizaciones del mundo se han encontrado husos para la hilatura manual, se considera el primer método conocido de hilatura, consistente en estirar las fibras a mano y enrollarlas sobre una vara . El huso era, un palo de madera, fino y puntiagudo por ambos extremos. En uno de ellos tenía una muesca para sujetar el extremo de la hilaza que se arrollaría sobre él. Se le hacia dar vueltas y vueltas. En el medio tenía una especie de disco o rueda, lo bastante pesado para girar con suavidad y de manera uniforme.
La primera ayuda mecánica para el hilado a mano fue el empleo de la rueca, ingenioso utensilio en el que una banda o correa se hacia pasar de una rueda grande al huso; al ponerse en movimiento dicha rueda, esta hacia girar el huso con una velocidad mucho mayor que la que se lograba a mano; Desde que se le adicionó su acción con el pie, mejoró el sistema de producción ya que dejaba ambas manos libres para manejar la hilaza. La Durante la Edad Media se introdujo en Europa, y se sabe que en siglo XVI, se empleaban ruecas de dos tipos: una era la de Jersey, un armatoste a cuyo lado debía andar el hilandero de un extremo al otro, estirando y devanando la hilaza alternativamente; la otra, llamada de Sajonia, era más pequeña, y llevaba un pedal que el hilandero hacia funcionar estando sentado, mientras que el huso volante torcía y devanaba la hilaza.

A mediados del siglo XVIII el hilado era uno de los principales negocios de Inglaterra. En la ciudad de Blackburn, vivía un carpintero y tejedor llamado Hargreaves, accidentalmente se le ocurrió construir un torno de hilar que hiciera mas de una hilaza por vez. Alrededor de 1.764 había inventado su máquina de hilar, que hacía diez hilazas en vez de una. Fue el primer gran invento que se produjo en el terreno del hilado, pero los demás obreros creyeron que aquella máquina les quitaría su trabajo e irrumpieron en la casa del inventor y la destruyeron. Hargreaves marchó a otra ciudad y patentó su invento. El defecto principal de la máquina de hilar de Hargreaves era que solo podía producir una hilaza gruesa y tosca. Por eso, Ricardo Arkwright, comenzó a soñar con algo mejor. No era tejedor, sino peluquero; pero oyó decir a los tejedores que no podían obtener toda la hilaza que necesitaban, y empezó a construir una máquina que produjera hilaza con mas rapidez. En 1.769, patentó su invento, su máquina podía hilar muchas hebras a un tiempo, y cada hebra era hermosa y fuerte.

  Se requería aún algo mas, para que una máquina pudiera producir las mejores hebras, lo hizo Samuel Crompton, con su máquina llamada “mula de hilar”. La mula trabajaba mejor de lo que podría haber hecho suponer su nombre, porque daba una hilaza muy linda. Crompton se ganaba la vida tocando violín en una orquesta, y se esforzó afanosamente durante muchos años en completar su invento.
Estas tres grandes invenciones modificaron radicalmente el procedimiento de hilado. Constituyeron la base de todos los que lo siguieron, porque, desde luego, las máquinas de hilar se han seguido perfeccionando, y ahora hay hilanderías con miles y miles de husos, que producen toneladas de hilaza de excelente calidad, a un ritmo que habría sorprendido a las hábiles hilanderas que manejaban el viejo torno de hilar. La hilatura es aún un proceso en evolución. Los adelantos en la hilatura convencional con anillos, se han dirigido ha reducir el número de etapas que intervienen en la combinación de operaciones, es decir, la hilatura continua. Varias etapas se han automatizado. Otros procesos de hilatura han atraído considerable interés por ser más rápidos, más sencillos y más económicos que la hilatura con anillos. La hilatura de cabo abierto elimina el paso por la mechera y la torsión por anillos. Se evitan los nudos, se forman paquetes de hilo más grandes, se necesita menos supervisión por parte de los operarios y se alcanzan velocidades de producción mas altas (mas o menos cuatro veces la del hilado con anillo).



2. Describir brevemente las operaciones generales que se realizan en la hilatura.


  • Apertura, limpieza, ensimado y mezcla de fibras
  Etapa inicial de todos los procesos de hilatura cuyo objetivo es preparar las fibras para su posterior proceso de hilatura. Consta de una serie de operaciones a realizar dependiendo de las condiciones de cada caso.
  • Cardado
  Operación clave en el proceso de hilatura, determina directamente las características ticas finales del hilo, una idea de su importancia nos la da el hecho de que se le considera el corazón de l a hilatura, cuyos objetivos principales son: la disgregación e individualización y la paralelización.
  • Preparación en grueso
  Etapa que consiste en paralelizar y mejorar la regularidad de la cinta obtenida en el proceso de cardado, buscando cintas con un peso por unidad de longitud lo más regular posible. Esto se realiza mediante las operaciones de doblado y posterior estiraje.
  • Preparación del peinado
  Etapas previas al propio peinado consistentes en reunir las cintas provenientes de la carda en rollos de napa, haciendo más productiva la operación de peinado. Se suelen juntar entre 20 y 24 cintas y la máquina encargada de esta labor se denomina reunidora de cintas.
  • Peinado
  Tiene por objetivo mejorar la longitud de las fibras, eliminando aquellas que no alcancen la longitud adecuada para obtener hilos finos y de buena calidad. Este proceso es optativo y se realiza tan solo en el caso de querer obtener hilos finos de alta calidad.
  • Preparación en fino o pabilado
  Se denomina preparación en fino a la obtención de la mecha y se justifica como etapa intermedia entre la cinta y el hilo, ya que los sistemas de estiraje por pares de cilindros no permiten este salto de forma directa. La transformación de la cinta en mecha ocurre de manera continua siguiendo tres pasos: estirado, torcido y plegado o bobinado.
  • Hilado
  Las mechas procedentes de la mechera se someten a un último estiraje, así como a la torsión (las fibras se enrollan en hélice alrededor del eje del hilo) necesaria para conferir la resistencia para las operaciones posteriores. La operación de hilado se realiza actualmente mediante dos sistemas diferentes, el hilado convencional mediante la continua de los anillos o el hilado a rotor mediante la máquina de rotor.
  • Acabados
  Conjunto de operaciones destinadas a cambiar el formato de plegado del hilo, cambiar su estructura o su aspecto. Son optativas y se realizan en función del destino al que vaya a ser destinado el hilo. Los acabados más habituales son: bobinado, doblado, retorcido, chamuscado y vaporizado.



3. Principales objetivos de la operación de cardado.


  Los principales objetivos de la operación de cardado son la disgregación e individualización y la paralelización. En primer lugar la disgregación e individualización consiste en la separación de los mechones de fibras hasta conseguir su total individualización. Por otro lado, la paralelización consiste en orientar las fibras individualizadas en la dirección del eje de la cinta.

   También se aprovecha el cardado para completar la limpieza de la fibra, eliminar defectos creados durante la etapa de apertura y obtener una cinta lo más regular posible, la cual es plegada sobre un bote o bobina.



4. ¿Cómo es el sistema de hilatura a rotor?


     El sistema de hilado a rotor, o también llamado “open-end” difiere esencialmente del que utiliza la continua de anillos en que las fibras, que componen la cinta proveniente de la carda o del manuar, son disgregadas a nivel individual y a continuación torcidas directamente para dar la textura final del hilo. En consecuencia es un proceso que no necesita la preparación de la mecha y que además no necesita del bobeando posterior, salvo en casos determinados, para obtener las bobinas de peso y uso comercial. Evidentemente, es un proceso más económico que el convencional por sus peculiares características.

  Este sistema de hilatura fue desarrollado al finalizar la década de 1960 en Checoslovaquia. Esta hiladora trabaja con cintas de fibras cortas cortadas, algodón y sus mezclas. Al tratarse de fibra corta, la hilatura es mediante el proceso de algodón cardado. Su nombre se debe a la disgregación de fibras. La cinta de top pasa de la carda al rotor, dentro del rotor da vueltas a una velocidad de giro de hasta 140000 RPM y la hilada sale en un cono.



5. ¿En qué influye la torsión de un hilo?


    Esta operación, que da al hilo forma de espiral, tiene por objeto mantener unidas las fibras entre sí y, como consecuencia del aumento de rozamiento entre ellas, otorga al hilo suficiente resistencia para hacer posible su manipulación y ser útil para las numerosas aplicaciones a las que se le destina. La torsión influye sobre ciertas características de los hilos como:

  • Resistencia: a mayor torsión, mayor resistencia.
  • Elasticidad: a mayor torsión, mayor elasticidad.
  • Aspecto: a mayor torsión, menor diámetro aparente del hilo (mayor compacidad). -Tacto del tejido: a menor torsión, más suavidad.
  • Arrugabilidad del tejido: a mayor torsión menor arrugabilidad.
  • Contracción: los hilos elaborados muy torcidos encogen más. 

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